El Tuca cegatón menosprecia la Libertadores

La Copa Libertadores es el mejor torneo de América. Después de la Champions League, el más importante del globo. Participar en él, para todos los países sudamericanos es mucho más importante que el torneo local. Si logran acceder a él, todos sus esfuerzos apuntan a conseguirlo, y dejan la liga de su país para mejor ocasión. ¿La razón? Da prestigio. Ganarla, coloca el futbol y al club campeón en boca de todo mundo en la verdadera meca de este deporte: Europa. Un ejemplo es el prestigio conseguido por el futbol ecuatoriano luego de que la Liga Deportiva de Quito lo ganara.Los ojos voltearon a ese futbol, y no sólo eso, sino que su mismo nivel creció a raíz de un campeonato que les hace creer que pueden. Puede ser el punto de inflexión en la carrera de un futbolista.
¿Qué tanto tiene que ver Vergara en la situación de las Chivas?

Cuando Jorge Vergara tomó las riendas del Guadalajara, tal parecía que era lo que necesitaba un equipo que ya llevaba su rato dando lástimas. En poco tiempo, de hecho, de su mano salieron campeones. Bueno. De su mano ‘entre comillas’. Luego de ganar el título por allá del 2005, tomó su primera decisión controvertida: la salida de quien había sido la figura de aquel equipo, el ‘Bofo’ Bautista. Desde entonces no ha hecho más que tropezar una y otra vez con decisiones que parecen dignas de quien vanidoso quiere ver cumplidos sus caprichos. Es una persona difícil. Muy difícil. Lo hemos oído de boca de quienes han trabajado junto a él, como Rafael Lebrija que por poco tiempo fue director deportivo del Rebaño Sagrado. Termina blasfemando de todo aquel que fracasó ya sea como jugador, directivo o cuerpo técnico.Todos son unos incompetentes. Menos él. Mientras por un lado tomas buenas acciones como la organización de sus fuerzas básicas (que se nos han vendido muy bien, pero que no ha rendido precisamente los frutos que parecen alardear), por otro, deja fuera a quien ha sido el único capaz de hacer ver a Chivas como un equipo medianamente exitoso. Hablamos del Güero Real. Si fuera capaz de complementar esa respetable cantera con decisiones sabias en dirección técnica y contratación de jugadores, el equipo más popular de México no estaría pasando por esta triste situación. Un tipo como Vergara le faltaba al futbol mexicano. Pero sólo una parte. No la desinformada, la impulsiva, la que actúa desde el riñón.